Los juegos de conejos se centran en la gestión de recursos y la supervivencia en entornos de mundo abierto donde el jugador controla un conejo virtual. Los controles típicos implican movimiento direccional y acciones contextuales como recolectar vegetación y cavar madrigueras para evitar depredadores. Esta categoría de juegos de conejos prioriza la simulación de hábitats naturales y el ciclo día-noche para mantener la coherencia ecológica dentro del sistema de juego.