Los juegos de ritmo se definen por la interacción sincronizada con secuencias de notas que fluyen hacia el jugador en una interfaz visual. La mecánica central exige presionar botones o realizar gestos en el momento exacto para mantener la puntuación y la continuidad del sonido. La precisión rítmica es el objetivo fundamental para ejecutar correctamente las melodías y completar las canciones en juegos de ritmo con éxito.