Los juegos indie representan una categoría de desarrollo independiente que prioriza la innovación mecánica sobre los recursos técnicos masivos. Estos títulos suelen emplear controles de entrada sencillos y centrados en la acción inmediata para garantizar una accesibilidad universal. La narrativa se construye a través de la interacción directa y la exploración de entornos abstractos o minimalistas en un juego de experimentación artística que evita convenciones establecidas.