Los juegos de terror y sigilo que pertenecen a la categoría de vecino ofrecen un entorno doméstico alterado donde la exploración es la principal herramienta del jugador. El objetivo principal consiste en acceder a áreas restringidas de una casa mediante la búsqueda de objetos y la manipulación del entorno para avanzar. La tensión se genera mediante la proximidad de un antagonista que patrulla de forma persistente, lo que obliga a mantener un bajo perfil y planificar cada movimiento con precisión en juegos de terror caseros.