Los juegos de carrera sin fin se definen por un movimiento constante hacia adelante donde el objetivo principal es avanzar lo más posible sin detenerse nunca. El jugador controla un avatar que avanza automáticamente y debe reaccionar rápidamente a las condiciones cambiantes del entorno para mantener la distancia. Estos juegos de carrera infinita dependen de un ciclo de repetición que premia la memoria muscular y la atención sostenida sobre la posición actual.