Los juegos de conexión pertenecen a un género de rompecabezas donde el objetivo principal es vincular elementos en una cuadrícula para completar patrones o liberar espacio. Esta categoría se caracteriza por controles de selección y arrastre que permiten al jugador emparejar puntos adyacentes bajo reglas estrictas de conexión. El diseño clínico prioriza la claridad visual y la lógica espacial, ofreciendo una experiencia estructurada para el juegos de conexión que requiere atención metódica.