Los juegos de anime se caracterizan por una estética visual distintiva y narrativas centradas en el desarrollo de personajes. Las mecánicas suelen incluir combate por turnos, gestión de recursos y exploración de escenarios bidimensionales o cel-shaded. Estos juegos de aventura con anime integran sistemas de progresión basados en estadísticas y habilidades específicas que definen el estilo de juego.